Es una colonia icónica con una fórmula que se mantiene casi idéntica desde 1808.
Funciona como loción refrescante, astringente para limpiar poros y como calmante tras el afeitado para evitar la irritación.
Se utiliza en masajes para relajar músculos tras el ejercicio, en compresas para ayudar a bajar la fiebre y para aliviar la picazón de picaduras de insectos.
Sirve para aromatizar la ropa, eliminar malos olores en la cocina o el baño y dar frescura a los ambientes.
Es fundamental en rituales chamánicos y de sanación para limpiar el aura, proteger espacios contra energías negativas y atraer vibraciones positivas.






