La sal cristalina del Himalaya es un condimento de alto valor nutricional y una fuente importantísima de curación, pudiéndose aplicar tanto de modo externo (baños, lavados, cataplasmas, e inhalaciones) como interno (bebida de solución, agua salina o para cocinar).
Asimismo puede también aplicarse a modo de máscara facial para regenerar e hidratar la piel.






