Es un clásico limpiador general de base amoniacal.
Genera mucha espuma y limpia grandes superficies con dosis muy pequeñas (se recomiendan unos 2 tapones por cada 5 litros de agua).
Multiusos: Sirve para fregar suelos, limpiar azulejos, baños, cocinas, cristales e incluso acero inoxidable.
Aroma fresco: Tradicionalmente incorpora un aroma a limón o fragancia fresca para contrarrestar el olor fuerte del amoníaco.














